verdad, La verdad es inexorable, Tolerancia, Verdad y Presencia. Sobre los
temas pertinentes únicamente expondremos fragmentos significativos.
Valor y vigencia
El contacto con la realidad es contacto con el ser real, con lo
que de veras existe, con algo firme y no ilusorio. Si la realidad fuese
solamente un conjunto de hechos en los cuales no encontramos ningún sentido,
sería difícil entonces, hablar de verdad. si fuese un conjunto de hechos
tomados empíricamente, nominalísticamente, carentes en sí mismo de orden, de
jerarquía, de sentido, obligaría al sujeto a elaborar una jerarquía para
aplicarla a esta realidad, y poder así organizarla desde afuera.
que de veras existe, con algo firme y no ilusorio. Si la realidad fuese
solamente un conjunto de hechos en los cuales no encontramos ningún sentido,
sería difícil entonces, hablar de verdad. si fuese un conjunto de hechos
tomados empíricamente, nominalísticamente, carentes en sí mismo de orden, de
jerarquía, de sentido, obligaría al sujeto a elaborar una jerarquía para
aplicarla a esta realidad, y poder así organizarla desde afuera.
Pero aquí no convienen mucho hablar de verdad, porque la verdad ha
sido fácticamente construida. Pero a esta verdad fáctica carece de sentido
intrínseco, y así carece de valor. Porque donde hay sentido hay valor y donde
hay valor hay sentido. Pongamos en lugar de valor la palabra vigencia, porque
valor es aquello que vale, que es vigente para nosotros o para los demás. (…)
sido fácticamente construida. Pero a esta verdad fáctica carece de sentido
intrínseco, y así carece de valor. Porque donde hay sentido hay valor y donde
hay valor hay sentido. Pongamos en lugar de valor la palabra vigencia, porque
valor es aquello que vale, que es vigente para nosotros o para los demás. (…)
Si, no vea el sentido de las cosas, ni su valor, mi mente carecerá
de alimento, no se desarrollará, no vivirá, y mi voluntad y mi afectividad no
se sentirán estimuladas por la atracción de los valores. Se creará, si es
lícito decir, un problema energético: todas las cosas serán medios para mi, y
el único valor, quizás, que surgirá en ese desierto de valores, seré yo mismo.
(…)Para Edith Stein, el hombre vive en un conjunto de sentidos, que
es también, un conjunto de vigencias. Pero vigente es aquello que de verás
existe. (…)El título de esta charla es “La verdad como dinamismo y vigencia”.
Dinamismo significa que hay una tendencia, una voluntad que busca
permanentemente la verdad. Que el hombre, por más que no quiera saber nada de
la verdad, no puede sino buscarla. Pero vista la interioridad desde afuera del
hombre, como mirando adentro suyo, lo que es verdadero, es vigente en él y lo
que no es verdadero no es vigente, no tienen ninguna consistencia. El hombre no
crea el mundo de la nada, sino que amplía la Creación Divina, la explícita. En
la medida en que se ilusiona y viva en el aire, puede resistir un tiempo, pero
a la larga su personalidad se desploma porque no puede sostenerse fuera de la
verdad. La verdad es una vigencia, lo que de verás es vigente; las puras modas
y los puros usos sociales son falsamente vigentes (…). Lo que el hombre
necesita es descansar sobre algo, estar seguro. Por eso busca la verdad en el
conocimiento científico, religioso, político. Quiere llegar a la vigencia
porque todos los envoltorios, los embellecimientos, se caen, y no interesan. En
el fondo al alma humana le interesa el ser, lo que de verás es.
de alimento, no se desarrollará, no vivirá, y mi voluntad y mi afectividad no
se sentirán estimuladas por la atracción de los valores. Se creará, si es
lícito decir, un problema energético: todas las cosas serán medios para mi, y
el único valor, quizás, que surgirá en ese desierto de valores, seré yo mismo.
(…)Para Edith Stein, el hombre vive en un conjunto de sentidos, que
es también, un conjunto de vigencias. Pero vigente es aquello que de verás
existe. (…)El título de esta charla es “La verdad como dinamismo y vigencia”.
Dinamismo significa que hay una tendencia, una voluntad que busca
permanentemente la verdad. Que el hombre, por más que no quiera saber nada de
la verdad, no puede sino buscarla. Pero vista la interioridad desde afuera del
hombre, como mirando adentro suyo, lo que es verdadero, es vigente en él y lo
que no es verdadero no es vigente, no tienen ninguna consistencia. El hombre no
crea el mundo de la nada, sino que amplía la Creación Divina, la explícita. En
la medida en que se ilusiona y viva en el aire, puede resistir un tiempo, pero
a la larga su personalidad se desploma porque no puede sostenerse fuera de la
verdad. La verdad es una vigencia, lo que de verás es vigente; las puras modas
y los puros usos sociales son falsamente vigentes (…). Lo que el hombre
necesita es descansar sobre algo, estar seguro. Por eso busca la verdad en el
conocimiento científico, religioso, político. Quiere llegar a la vigencia
porque todos los envoltorios, los embellecimientos, se caen, y no interesan. En
el fondo al alma humana le interesa el ser, lo que de verás es.
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